viernes, 28 de septiembre de 2012

Una barrera al corazón.

Y por pensar, tengo un millón de cicatrices.No es el momento de preguntarse cómo he llegado hasta aquí ni qué fue lo que me hizo caer, de lo que sí es el momento es de luchar hasta el final. Los medios ya están puestos, los primeros pasos, dados. Solo hay que mantenerse fuerte y pensar en las diez mil razones que tengo para seguir creciendo, soñando, viviendo. En todos los planes que quedan por cumplir, en los viajes, los proyectos, en lo bonita que es la vida y yo me la estoy perdiendo. No más. Dicen que a veces hay que tocar fondo para coger impulso, yo no pienso llegar al fondo, jamás. Para arriba. :) Mañana Madrid, mañana mis amigos, mi familia, mi gente. Mi antigua yo.

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