domingo, 5 de agosto de 2012

You take my breath away.

Estábamos los dos sentados en tu coche de vuelta a casa. Pantalones vaqueros, cortos, los hombros ligeramente más bronceados que esta mañana y tu pulsera negra de macramé anudada al tobillo, tienes las manos demasiado enormes como para que se pudiese sujetar en mi muñeca sin caerse. El sol poniéndose después de habernos regalado un más que perfecto día de playa y tiñendo la carrocería y nuestras espaldas de naranja con sus últimos rayos En tu viejo cassette suena "You take my troubles away" y los dos cantamos, primero tímidamente y luego como locos entre gritos desafinados y risas cómplices. Tú me miras a través de tus gafas de sol y me doy cuenta de lo bonito del momento, de que nada podría mejorarlo. Bueno sí, tu rápido beso en mi mejilla antes de volverte otra ve hacia la carretera sonriendo. No cambio esa sonrisa por nada, ni las escapadas a la playa, tan siquiera la música country que me obligas a escuchar a veces.
"You take my troubles away, you take my sirens away, you keep my sorrows at bay, take it all, take it all away. You take my running away, you take my battles away, you take my breath away, take it all, take it all away. "

No hay comentarios:

Publicar un comentario