Solo han sido 40 segundos cerca, a menos de un metro. Llevabas una de mis camisetas favoritas, te sigue sentando igual de bien, estás un poco más alto de lo que recordaba y te queda bastante mona esa barbita de dos días, nunca me hacías caso cuando te pedía que la dejases crecer ¬¬
Cuarenta segundos que han hecho que temblase todo mi cuerpo, que me han dado un vuelco al corazón y en los que , incluso, se me ha olvidado como se hacía eso de respirar.
Siquiera todas las palabras del mundo, ordenadas de la forma más bella, podrían describir esa sensación, no recuerdo haber sentido nunca con tanta intensidad.
Eras tú, mi chico, el de siempre, y a pesar de que bastaba con alargar el brazo para acariciarte, te sentía tan lejos que no pude hablar, ni mirarte, me quedé paralizada.
Te echo de menos, echo de menos tener esa opción de hablarte y saber qué hacer para que cayeses rendido de nuevo. Echo de menos cuando me mirabas así de esa manera, echo de menos tu sonrisa, oírte reír, echo de menos tus manos, tu mandíbula cuadrada, tus facciones frías y duras , la forma de tu cara. Echo de menos tus tonterías y tus momento serios. Echo de menos saber que eres mío.
Da igual los "Sergios" "Robertos" o "Pablos" que lleguen, siempre fuiste eres y serás tú.
Sigo perdidamente enamorada de ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario