Su nombre ya no estaba en la lista. Tan siquiera me importaba, no había pensado en él ni una sola vez durante todo el día. Supongo que es cierto eso de que el tiempo lo cura todo, que te ayuda a ver las cosas con perspectiva y entender que lo que sea que haya pasado, es justo lo que tenía que pasar. Él debía salir de mi vida, y así había sido.
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